El principio comúnmente aceptado de que el objetivo principal de los directivos de una empresa es maximizar el valor para los accionistas puede tener efectos perniciosos porque muchas veces se piensa más en especular con el precio de la acción que en los resultados empresariales a largo plazo, según un artículo de opinión publicado en The Guardian. Esa búsqueda de valor con demasiada prisa también nos está llevando a centrarnos en el uso de recursos energéticos escasos, en vez de usar los abundantes, señala otro texto del mismo periódico publicado recientemente.
CONCLUSIÓN
Los directivos a veces por codiciados llegan a NO tomar en cuenta que sus inversiones cuando son mas altas por los accionistas pueden ser a largo plazo.